Gracias a LaFrancol por todos estos años preocupándose por la salud de los colombianos.
Condecoración

Ver galería


Palabras del Presidente Juan Manuel Santos en la entrega de la Orden al Mérito Industrial a Laboratorios Lafrancol

Bogotá, 14 jun (SIG). “En 1911 su tío-abuelo, Esther (Ventura de Rendón, Presidenta de Lafrancol), llegó de Francia y fundó una empresa, en 1900. Mi tío-abuelo, don Eduardo Santos, también fundó una empresita que se llamó El Tiempo.

Ambas empresas cumplieron cien años este año. Pero la suya fue más exitosa, porque la familia Ventura sigue comandando, en cambio la familia Santos no.

Yo quiero felicitarla de todo corazón. Y me honra muchísimo poderle otorgar esta condecoración a Lafrancol, a todo el personal que trabaja allá, a usted especialmente.

Me consta el tesón y la pasión que usted le ha puesto a esa empresa.

Por eso es tan exitosa.

Cuando fui Ministro de Comercio, hace 20 años, me pedía cita Esther día de por medio, para defender la industria nacional, los laboratorios nacionales, frente a una competencia muy dura, porque estábamos abriendo la economía a la competencia.

Tal vez no hay competencia más dura que la de los laboratorios multinacionales. Y por eso esa defensa que usted hacía de la industria nacional, de los laboratorios nacionales, pues tenía toda la razón y creo que la historia le ha dado la razón, lo importante que es mantener una buena y sana industria nacional.

También cuando fui Ministro de Hacienda tuvimos muchas reuniones con el mismo sentido. Y por eso ahora que esa empresa cumple cien años, una empresa que, como aquí se ha dicho, genera cerca de dos mil empleos, más de ocho mil indirectos, tiene unas ventas por 250 mil millones de pesos, pero sobre todo con una mística y con una gran visión hacia el futuro.

Por eso yo creo que en cien años vamos a seguir celebrando los 200 años de Lafrancol. Porque lo que usted dijo aquí es bien importante.

Política de Biotecnología
Miren la coincidencia: esta mañana aquí en el salón en donde se reúne el Gabinete, tuvimos un Conpes y aprobamos la política de biotecnología. Cómo hacer de la biotecnología una de las locomotoras en materia de ciencia y tecnología.

Y eso lo hacemos porque el sentido común nos dice que es lo que nos corresponde a los colombianos.

¿Y por qué digo que nos corresponde a los colombianos?
Cuando uno analiza los mercados mundiales, las bolsas de Nueva York, de Frankfurt, de Tokio, y ve cómo en los últimos 30 años, 25 años, las empresas que más valor adquirieron fueron las empresas que tenían que ver con la informática, la revolución de las comunicaciones y la informática.

Por eso el señor (Carlos) Slim o el señor (Bill) Gates le quitó el primer puesto entre lo más ricos del mundo a los que eran los grandes industriales o los grandes banqueros.

Pero eso está cambiando muy rápidamente. Las empresas que están ahora adquiriendo más valor, las únicas que realmente no sufrieron en la gran crisis del año 2008 y 2009, fueron las empresas de biotecnología. Fueron las únicas que no perdieron valor.

Y uno se pone a analizar si esa situación en las bolsas, cómo la gran revolución que va a sufrir el mundo en los próximos años va a ser precisamente en ese campo de la biotecnología, que va a cambiar nuestras vidas mucho más de lo que ha cambiado nuestras vidas la tecnología de las comunicaciones.

Uno se trata de imaginar cómo sería el mundo hoy sin celulares o sin el Ipad. Y dice no, es imposible vivir. Pues vamos a vivir en un mundo mucho más diferente del que estamos viviendo en este momento por la biotecnología.

Y hay personas que dicen con mucha certidumbre, y empresas o centros de investigación que dicen que el 90 por ciento de la tecnología que nosotros vamos a utilizar en 10 años todavía no se ha inventado, que ese es el ritmo en crecimiento y en el cambio que estamos viviendo, sobre todo por la biotecnología.

Y por el otro lado se pone uno a analizar las riquezas de este país y surge en forma evidente la biodiversidad. Somos el país más rico por kilómetro cuadrado en materia de biodiversidad.

Y ahí es donde el sentido común le dice a uno tiene que conectar eso que está sucediendo en el mundo, esa revolución, con la riqueza que uno tiene aquí a la mano en nuestro país, cómo hacerlo. Esa pregunta se la he hecho a mucha gente.

Un amigo mío que trabaja en MIT, se llama Juan Enriquez Cabot, que hoy es multimillonario porque creó un fondo para invertir en empresas de biotecnología.

Se lo pregunté al Presidente de McKinsey que vino a dictar una charla a todo el Gabinete, a todo el Gobierno hace dos semanas.

Me dijo mire, esa es la pregunta más interesante y más importante que ustedes tienen que responder, y la forma es traer una masa crítica que genere lo que usted mencionaba, investigación; que genere desarrollo tecnológico, que genere las capacidades suficientes para que nosotros podamos aprovechar la biotecnología.

Y cuando la veía ahora defendiendo eso con tanto entusiasmo, me decía con razón duró cien años y con razón va a durar otros cien.

Porque está muy bien encaminada, ese es el futuro.

Y qué bueno que nuestras empresas colombianas, porque también tenemos que traer, mencionábamos ahí un instituto en Boston, que se llama el Broad Institute, que es una combinación de Harvard y MIT, para eso; exactamente para desarrollar proyectos en biotecnología.

Entonces les decía yo a mis ministros que se pusieran en contacto con el Broad Institute, que lo trajeran aquí.

Pero eso es lo que le digo yo, Esther. Póngase en contacto, porque es mejor que la empresa privada lo haga, con los centros de investigación, tráigaselos; tendrá todo el apoyo del Gobierno.

Va a haber mucho dinero, 10 por ciento de todas las regalías van a ir a ciencia y tecnología, a proyectos como ése.

Y ojala que su empresa, que ya es líder en muchos sectores, se convierta en una gran punta de lanza, en ese frente de la biotecnología, porque ese es el futuro para Colombia.

Por eso la felicito de todo corazón.

Está usted bien encaminada, y como el swing de golf de Juan María (Rendón), que es también un swing muy administrado, porque tiene un handicap muy alto y no es conveniente jugar golf con él, porque siempre lo pela a uno.

Pero qué bueno Esther, haberle podido entregar a su empresa esta condecoración. Cuente con nuestro apoyo, siga con ese entusiasmo, que por parte nuestra ahí estaremos firmes para ayudarla.

Muchas gracias”.


Ver galería