Gracias a LaFrancol por todos estos años preocupándose por la salud de los colombianos.
El Tiempo


Lafrancol, una historia de 100 años

Empresa comenzó en Barranquilla y hoy es una multinacional latina con sede en Cali.


El cargo ofrecido era del más alto nivel, en una de las compañías emblemáticas de Cali, del Valle y del país, apetecido por muchos y, aún así, lo aceptó a regañadientes, pues no quería apartarse del mundo reposado y tranquilo de la academia, porque, ante todo, no quería trabajar "en el sector privado".

Hoy, 35 años después, no se cambia por nadie. Le cogió "gustico" a ese universo empresarial, al que le parecía terrible meterse, creado por su tío-abuelo 65 años atrás, en 1911, en Barranquilla, la puerta colombiana por donde pasaba todo lo que tenía que entrar al país para su desarrollo.

El puesto que ocupó Esther Ventura Crispino en 1976 no fue otro que el de gerente del Laboratorio Franco Colombiano -farmacéutica conocida dentro y fuera de Colombia como Lafrancol-, que este mes está celebrando 100 años, y al frente del cual está, como presidenta de su junta directiva, esta ingeniera química de la Universidad del Valle.

Comenzar en Lafrancol fue muy duro, según sus propias palabras. Por su juventud le escondían información. Y, como si fuera un agravante, por ser la hija de Roberto Ventura Pauly, el dueño, nadie le quería hablar. "No me paraban bolas", dice, y agrega que por el conocimiento que fue adquiriendo del negocio y el buen trato con la gente eso cambió.

Y cambió a tal punto que ha tenido las riendas de la empresa más de un tercio de la vida de Lafrancol, tiempo durante el cual lo consolidó como el laboratorio más grande y moderno del país, con elevados niveles de calidad, siendo, además, el pionero en introducir a Colombia productos hormonales -tiene una de las mejores plantas de Latinoamérica-, incluidos los anticonceptivos.

Entre enero y abril, la farmacéutica caleña facturó medicamentos por más de 58.000 millones de pesos (7,3 por ciento del mercado); su inmediato seguidor es la multinacional Pfizer, con 46.320 millones de pesos (5,8 por ciento de participación), según cifras suministradas por la compañía.

La tradición y el entorno familiar sugerían que Esther Ventura tomaría el camino natural de ingresar al negocio de la famila, iniciado en Barranquilla en 1911 por su tío-abuelo, el francés Bernard Pauly, quien era consejero en comercio exterior del gobierno de Francia, cuya medicina mandaba en el mundo en ese entonces.

En la década de los 40, Pauly trajo e instaló en Barranquilla, en la muy conocida calle de San Blas, la primera máquina para hacer grageas colombianas, con lo cual el país dio el salto a la producción industrial de medicamentos y mejoró el acceso de la población a las medicinas. Allí, en esa planta, Roberto Ventura, químico farmaceútico de la Universidad Nacional, fabricó los primeros medicamentos hechos en Colombia. Después, la trasladaría a Cali.

En 1953, Lafrancol presentó Ipectol, uno de los primeros productos de fabricación propia para el manejo de la tos, cuya fórmula fue concebida por la química farmacéutica de la Universidad Naciona, Isabel Crispino, madre de la hoy presidenta de la junta directiva de la empresa.

Esther, sin embargo, no tomó el camino farmacéutico. Se fue a Estados Unidos e hizo una maestría en ingeniería industrial en la Universidad de Michigan y, después, otra en administración industrial en la Universidad del Valle, donde fue docente siete años.

Allí se ennovió con Juan María Rendón, entonces jefe del Departamento de Información y Sistemas. Decidida a regresar a Estados Unidos a hacer un doctorado, becada por la Fundación Rockefeller, él la emplazó: "título de PHD o de señora, porque no la voy a esperar cuatro años" y ella escogió el segundo, que ha llevado durante 37 años de matrimonio.


Todo por amor


Por no quedar 'viuda' en Cali cuando a su esposo lo nombraron presidente de Ecopetrol, en 1992, fijó su residencia en Bogotá, desde donde ha dirigido la firma, hoy con subsidiarias en Guatemala, Perú, Ecuador y R. Dominicana, y distribuidores en México, El Salvador, Uruguay, Panamá y. Nicaragua.



REDACCIÓN ECONOMÍA Y NEGOCIOS


Fuente El Tiempo | Publicado el 11 de Junio del 2011